lunes, 24 de agosto de 2015

Sol, Tierra y Luna.



Lorenzo era un tipo muy fogoso que se enamoro de María,
hermosa como ella sola podía.
Él la iba rondando de año en año,
mas a ella tanto calor le hacía daño.
Merodeando siempre por ahí estaba Catalina
a la cual los celos le consumían.
Esta no era tan hermosa como María
pero con sus trucos a Lorenzo confundía.

Catalina se hizo inseparable de María
a la que cada veintiocho días la sangre hervía.
Tal era el influjo que sobre ella tenía
que a veces a Lorenzo no veía.
Esta vieja Catalina un defecto tenía,
no decía la verdad y encima sonreía.
A Lorenzo la idea de poseerlas le atraía
eso de ser el centro de las dos le podía.
Al fin Lorenzo se decidió por María

y 

con ella un universo de hijos tendría.
Cuentan que desde entonces Catalina
llora desconsolada su mentira.
Esta historia, fue, es, será y sería
la eterna rueda de la vida.

MSD.

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